Deja un comentario

¿De qué hablo cuando hablo de empezar a correr?

En este artículo no voy a hablar de hidratarse mucho, de abrigarse en invierno o de no intentar salir a las horas centrales en verano. Tampoco voy a hablaros de conceptos que creo que el potencial corredor debe ver lejos cuando comienza: llámese series, tiempos de respuesta, entrenamiento a ritmos controlados, etc.

Lo primero es porque es porque tenéis cientos de artículos en Internet y libros dedicados al tema. Lo segundo, porque pienso que no deben estar presentes hasta que el corredor haya cogido cierta experiencia y que introducirlas en la dinámica lo único que suele hacer es incrementar la probabilidad de lesión.

Las lesiones son fastidiadas para todos los corredores, pero para las personas que comienzan son aún más. ¿Por qué? Porque en los primeros meses de un corredor lo fundamental es crear el hábito, integrar la actividad en su vida cotidiana. Así, el primer elemento que creo que debe cuidar un corredor es el cuidado de la continuidad.

Saber que en la realización de la actividad que hace hoy debe estar integrada la idea de poder volver a repetirla en uno o días. Por encima de batir ninguna marca, este debe ser el mayor objetivo detrás de cualquier plan de entrenamiento inicial.

Así, conseguir correr de manera continuada durante varios meses es el primer elemento que vamos a implementar en nuestra mochila para mejorar nuestro rendimiento. No en vano, como he dicho antes, es el responsable de que en los dos primeros años el corredor pueda aumentar el número de Km y la velocidad a la que los hace de manera espectacular.

El segundo elemento importante tiene que ver con el dominio del sufrimiento. He escuchado millones de veces la frase parecida a la siguiente: “salgo a correr pero no aguanto más de cinco minutos”. Entonces me imagino la escena: nuestro amigo/a principiante está tranquilamente en casa y ese día se le ocurre salir a correr como aquel al que se le ocurre ir al cine.

Entonces, se pone la ropa más vieja que considera decente y que encuentra por casa. Se calza esas zapatillas que nuca se pondría por el desgaste para dar un paseo y se tira al adoquín de las aceras como lo hace el mismo de antes que se le ha ocurrido ir al cine pero que además no llega.

La estrategia de ese primer día es salir hasta reventar. No directamente escrita así, sino puesta de otra manera: buscar el sufrimiento y encontrarlo lo antes posible. ¿Porque correr se trata de sufrir no?

Entonces, introducen en su mente un ecuación jodida: cuanto más sufrimiento más mejoran o más calorías se gastan. Si a esta le añades que todos hemos implementado un programa en nuestra mente que intenta optimizar el tiempo de nuestras actividades para llegar a la siguiente, te salen los cinco minutos y alguien intentando conseguir oxígeno hasta por las orejas a la puerta de un cine.

Este comportamiento es natural. Ya hemos intentado otras veces salir a correr y hemos “fracasado”. ¿Quién nos dice que esta vez va a ser la buena y va a merecer la pena que nos compremos unas zapatillas y algo de ropa adecuada antes? Si no vamos a estar mucho tiempo corriendo, ¿Voy a invertir más tiempo desplazándome a un sitio con terreno blando que corriendo, cuando puedo salir de casa y tengo adoquín para regalar?

Complicado, ¿Verdad? Pues igual de complicado que al día siguiente no vuelva a dar una ventolera de este estilo. El recuerdo que nos ha dejado la experiencia no ha sido nada agradable (recordad que imaginamos nuestro futuro a través de nuestra memoria o, mejor dicho, de la interpretación de lo que hemos guardado en el almacén de recuerdos), hemos sufrido más que el campeón de 1500 en la final y encima sin medalla. Al levantarnos de la cama, ese dolor-sufrimiento parece haber decidido quedarse con nosotros y nos duelen hasta las pestañas.

Nuestro sistema digestivo tampoco está muy fino porque el día anterior abrimos el apetito a última hora del día, cuando llegamos asaltamos la nevera y nos metimos para el cuerpo la cena y el desayuno del día siguiente. Motivos suficientes para que la próxima vez que nos dé por salir a correr nos lo pensemos dos veces.

Con esto no digo que lo planeemos mejor, sino que hayamos creado un recuerdo tan amargo que hayamos convertido la experiencia en algo extraordinariamente aversivo. Sucede lo mismo que el día que has comprado una cantidad brutal de algo que te gusta mucho y te pegas tal empacho que en una temporada no lo quieres volver a ver ni dibujado.

Con correr ha pasado lo mismo y aunque tengamos otras motivaciones externas -bajar de peso, superar las pruebas de una oposición, mejorar nuestra condición física…- el muro que hemos creado es muy grande.

Volviendo al sufrimiento, si quieres implementar un hábito, el que sea en tu vida, y poner a tu cabeza a su favor lo mejor que puedes hacer es encontrar una motivación intrínseca en él. Dicho de otra manera, el corredor al principio debe hacer todo lo contrario que nuestro amigo principiante, intentar alejar el sufrimiento y acercar la capacidad de disfrutar de lo que hace.

¿Estrategias? Miles: elige para salir un rato en el que no estés especialmente cansado, escoge un entorno bonito y adecuado aunque este más lejos y te cueste tiempo de desplazamiento (manda a paseo la vergüenza de acudir a los lugares a los que acuden la personas que llevan más tiempo corriendo, nadie se va  a reír de ti y si ellos corren en estos sitios es porque probablemente sean los más adecuados).

Calienta, o dicho de otra manera, dile a tu cuerpo antes de correr que lo vas a hacer. Aparta al ansiedad, te acelera y funciona como un tapón en los oídos que te impide escuchar las señales que manda tu cuerpo. Esas cosas que cuentan en “los libros de autoayuda del corredor”.

Correr

Se puede disfrutar corriendo

Así, borra la ecuación de nuestro buen amigo principiante y graba algo: “se puede disfrutar corriendo”, de hecho personalmente te diría que se puede disfrutar mucho y si lo consigues será mucho más fácil superar algunos pequeños inconvenientes de los primeros días, especialmente el cansancio.

Porque correr cansa, tanto al experto como al principiante. Pero al principio es mucho más sencillo alcanzar un grado de cansancio extremo que cuando ya se ha acumulado cierta experiencia. Dicho de otra manera, cuando somos principiantes tenemos todas las papeletas para pasarnos de rosca.

Antes hemos hablado de la continuidad y del sufrimiento, ahora vamos a hablar de otro elemento fundamental, el conocimiento. Más allá de que un experto corredor pueda correr más y a una mayor velocidad que un principiante, la mayor diferencia que existe entre ellos es el conocimiento.

La persona que practica deporte habitualmente o el profesional sabe que un aspecto fundamental durante la práctica es el diálogo que mantenemos con nuestro cuerpo. La experiencia hace que seamos mucho más sensibles a las señales que nos envía o que tengamos automatizadas ciertas estrategias para mandarle aliento cuando empieza a decirnos que le queda poco.

Este diálogo muchas veces es una especie de partida de poker, no siempre que el cuerpo nos manda estas señales de S.O.S son realmente de S.O.S. Es el hecho de haber recibido muchas y de haber actuado de diferentes formas lo que nos hace más inteligentes frete a ellas.

Así, la persona que empieza debe emprender este diálogo sin recibir señales muy fuertes de la misma manera que no hablamos de cosas excesivamente comprometidas con una persona a la que acabamos de conocer. Como hemos dicho antes, si queremos profundizar en este diálogo lo esencial en estos momentos es mantener la comunicación abierta y que los encuentros no dejen de producirse en pos de la comodidad del sofá.

Finalmente, el último elemento que quiero destacar como importante para la implementar en la mochila de recursos de las personas que empiezan tiene que ver con la planificación y con el hecho de compartir esta planificación con las personas que nos rodean.

Saber qué vamos a hacer cada día va a facilitarnos la tarea de salir los días que tengamos pensado y va a liberar nuestra conciencia los días que descansemos. Los estudios dicen que no es bueno ir al supermercado antes de comer porque el hambre nos va a hacer llenar la cesta de más y con productos especialmente calóricos. Lo mismo cuando entrenamos.

Es bueno que utilicemos la información de cómo estamos de cansados ese día o cómo hemos comido o dormido, antes de decidir finalmente qué entrenamiento vamos a hacer exactamente. Pero esta información habitualmente debe utilizarse para puntualizar, no para establecer los rasgos más importantes del entrenamiento.

Dicho de otra manera, si llevas dos días de descanso y hoy aparece en tu planificación que toca carrera, aunque antes de empezar tu cuerpo te diga que está cansado, probablemente no tarde en entrar en calor y empiece a sentirse bien. Lo mismo pasa al revés, varios días seguidos corriendo, aunque el cuerpo te diga que está bien probablemente el cansancio aparezca antes de lo que piensas.

De hecho, incluso los profesionales ajustan el día a día con la información cotidiana que les remite su cuerpo pero al mismo tiempo tienen un plan que les sirve de referencia y les traza el camino. Una buena idea es que la persona que corre también tenga uno y que además este esté hecho en base a sus características individuales y con el asesoramiento de alguna persona que sea experta.

De ahí lo de compartir. Ya no solamente con un entrenador o con un grupo de entrenamiento que nos anime en esos días más perezosos, también con las personas de nuestro entorno. Los estudios dicen que compartir un objetivo y la forma que vamos a utilizar para alcanzarlo con las personas que nos rodean va a hacer que estas, de manera involuntaria, se conviertan en controladores de nuestros pasos y en participantes de nuestros logros.

Frases como “Tú no dijiste que…” o “Hoy no ibas a… ” van a hacer que cumplamos con lo planeado, aunque solamente sea por el hecho de evitar al disonancia cognitiva que provoca el hecho de querer ser una persona que cumple con la palabra que da y el hecho de no hacerlo.

Anuncios
Deja un comentario

Carta a Kenenisa Bekele

Kenenisa Bekele

                                                    Kenenisa Bekele

Eres un grande y lo has conseguido todo en el fondo. Has conseguido asombrar al mundo y nadie ha dudado nunca que eres el sucesor del Gran Emperador Heile Grebeselassie. Sin embargo, sabes que ayer fallaste.

Puede que nos te expliques por qué -con más experiencia, un mejor circuito y rivales más exigentes- tu rendimiento no ha sido tan bueno como el de hace seis meses. No es que ahora seas peor que hace unos meses, es que el cuerpo no siempre está como tú quieres. Qué voy a contarte yo si hace tiempo que estas en estas lides y que por lo tanto y por extensión ya conoces la gloria y la decepción. Sabes que lo que separa a ambas situaciones es algo tan fino como una línea de papel.

El Maratón tiene estas cosas, es la prueba de los detalles: desayuno, sueño, calentamiento, estado emocional, cansancio, etc. Todo tiene que ser perfecto y aún así nada asegura que el día que has señalado en tu calendario sea el mismo que ha señalado tu cuerpo.

No entreno contigo, pero me da la sensación (por lo que apuntan los medios) que has saltado al asfalto sin dejar de mirar de reojo a la pista. Esto vale para, teniendo el día bueno, hacer 2:05 pero no para ganarle a corredores de primer nivel que viven y entrenan por y para la Maratón.

Creo que si quieres el Oro en Río y el Record del Mundo en Berlín vas a tener que tomar una decisión a todo o nada. Vas a tener que decidir si quieres ser competitivo en tu prueba o si  quieres dar el salto definitivo a la Maratón. Trabajar con los dos objetivos, aunque sea con la clase que atesoras, es quedarte en terreno de nadie.

Si decides lo segundo te va a costar, porque las referencias en los entrenamientos de siempre ya no sirven. Vas a tener que modificar muchas cosas, incluso tu forma de correr para ganar economía. Te va a tocar aumentar la cantidad de Km que son menos exigentes y entrenar a tu cabeza para escapar del aburrimiento que produce a veces el paso anodino de  los Km a 3:15. Finalmente, te va a tocar aprender, como cuando eras un niño y mirabas a Gebre. Vas a tener que hacer un ejercicio de modestia y mirar con el mismo asombro a atletas como el que te ganó ayer, para absorber de su forma de trabajar lo que mejor se adapte a tus características.

Hoy no eres el mejor, pero tampoco creo que seas el rey que abdica porque ya lo ha dado todo a su deporte. De hecho, los que amamos este deporte, igual que tú, seguimos esperando mucho de ti.

Deja un comentario

Camino de Madrid I

Nada volverá a ser igual, cuando coja la maleta y deje Salamanca atrás me temo que se abrirá una línea un poco más gruesa entre el antes y el después. Porque nunca cruzamos dos veces el mismo río, pero en este caso creo que no volveré a cruzar el río con el mismo nombre. ¿Me hago mayor?

En el fondo pienso que voy a hacer el mayor ejercicio de masoquismo de toda mi vida, que voy a ceder un poco a las presiones que me han rodeado, pero también sé que probablemente es el mejor camino para poder formar mi familia algún día.  Me queda el consuelo de que si en esas condiciones consigo lo que quiero tendrá más mérito.

Por otro lado, quizá el cambio más importante es que voy a abandonar el auto-entrenamiento, creo que para seguir avanzando necesito aprender un poquito más y sobretodo delegar la presión de planificar y ejecutar al mismo tiempo. Ha sido una decisión muy pensada y que me ha costado mucho dar, pero necesito a alguién con quién hablar de cuestiones técnicas a las que mi entorno vive ajeno.

Así, a partir de ahora, mis pasos estarán guiados por el subcampeón de España de Maratón, Pedro Nimo. El objetivo para esta temporada sigue siendo sacar un buen 10K en la primera parte e intentar llegar lo mejor posible a la gran cita de la temporada (BABILAFUENTE-SALAMANCA, 21 de Septiembre). Entre ceja y ceja, 1h15’. A parte, me gustaría cerrar el año con un buen estreno en la San Silvestre por excelencia, la Vallecana (hasta que en Salamanca se decidan a hacer un circuito que merezca la pena). También me apetece el Medio Maratón de Madrid el 6 de Abril y el de Logroño a finales de Mayo. El de Madrid porque no sé si pasaré más inviernos en Madrid y el de Logroño porque el año pasado se quedó como espina clavada.

Como siempre, le pido a la suerte que siga conmigo y mantenga a las lesiones lejos. Por mi parte, intentaré seguir un horario que me dé el mayor tiempo de descanso posible entre el entrenamiento y el trabajo. Una de las cosas que más me inquietan es que apenas conozco Madrid y sé que me va a costar un poco adaptarme a correr en sitios nuevos, relacionarlos con zapatillas, ritmos, etc. Espero hacer pronto una buena selección porque el entrenamiento no va a tener tregua y correr en sitios donde te sientas cómodo es imprescindible para darle caña a las zapatillas. Si pudiera me llevaría a la Fontana entera, a mi KM de las Dunas para hacer series, a Salas Bajas y a las pistas del Helmántico.

De momento, mañana mi último entrenamiento elegido por mí, uno de mis favoritos 10×1000 + 2x 200 con 1:15 y 40” Recp en las Dunas!

Deja un comentario

No lo entiendo


Tengo la sensación de que todavía no he entendido las reglas del juego. Pienso en voz alta, no sé si estas palabras se las llevará el viento. Pero, en todo caso ¿A quién le pregunto? Como dice Jorge Drexler, todo cambia todo se trasforma y nunca cruzamos dos veces el mismo rio. Cada día tiene algo desconocido e intrigante. Los existencialistas hablan del fin ¿Quién no ha sentido que arrastraba cadenas alguna vez? Un día malo lo tiene cualquiera. Puñetero Nihilismo.

Sinceramente no me convence. Tampoco lo hacen los optimistas, me gusta que la realidad cambie y no verla de otra forma para que se vaya el gusto amargo. En el fondo no dejo pensar que al igual que los que predican la tragedia, tampoco entienden la acción o el movimiento. Además, corren el riesgo de quitarse un día las gafas y pasarse al otro extremo. Ya lo dicen los manuales, quién ha estado en un extremo y se pasa al otro al final es el que más detesta el lugar donde ha estado.

El Domingo falleció una compañera. Alguien con quién compartía el amor por las zapatillas. Seguro que tenía millones de sueños en la línea de meta y a su familia esperándola, conozco esa esperanza. Cuando pasa algo así, el entrenamiento del día siguiente no es el mismo. Corres con una tristeza que al final termina formando parte de tu armadura.

Sientes que parte de ti es la que aparece en los periódicos o en las noticias y que la vida que se ha marchado no es un mal boceto de la tuya. Que tú también caminas por una cuerda todos los días y dejas un montón de cosas pendientes, citas que te esperan y personas que te quieren. Entonces tienes que admitir, que tú también convives con la muerte. Pero también tienes que admitir que de encontrarte, prefieres que se ponga a correr un poco y le cueste alcanzarte. No seré yo quién renuncie por miedo.

Si ya es difícil que las personas que te esperan entiendan que has elegido dedicar parte de tu vida a correr, mucho más es explicarles ese día que asumes las consecuencias que pueda tener esto. Incluso, es mucho más difícil explicártelo a ti mismo y con cada zancada no puedes evitar que asome una pequeña duda.

Eres corredor, pero también eres humano. Y no un filósofo pesimista ni optimista, sólo alguien triste porque se ha marchado alguien como tú.

Deja un comentario

Semana 1 (14 Octubre al 21 de Octubre)

Principio

Esta semana ha empezado una nueva temporada con ilusiones renovadas. Conocidos y analizados las virtudes y los errores cometidas y cometidos en la pasada, me he vuelto a poner las zapatillas con el objetivo de seguir mejorando, aprendiendo y, por supuesto, disfrutando.

He decidido que me voy a poner un dorsal en lo que pueda, necesito al menos un par de referencias en competición para saber de donde parto. En el periodo de descanso no tengo la sensación de haber perdido demasiada condición física. Lo que si tengo la sensación que ha bajado ha sido mi tolerancia al sufrimiento.

Hasta el final de este año voy a acumular volumen y a trabajar en el gimnasio. Ya vendrán las series exigentes. Dejaré un día a la semana para hacer 1.000s y meteré algún 200 después de algún rodaje para mantener la chispa. Por otro lado, no voy a superar el pico de 130 Km semanales pero si voy a intentar hacer rodajes más largos: sé que cuando paso hay algo que se activa en mi cabeza y en mi cuerpo que dice que se acabó el entrenamiento. Quiero postergar esa sensación porque entrenado un poquito más por arriba probablemente me maneje mejor en los últimos Kms de la Medias.

Hablando ya estrictamente de objetivos, voy a plantearme la temporada de la siguiente forma:

Octubre-(1/2) Diciembre: Gimnasio-Fondo (+ un par de carreras cortas)

Enero: Marca 10 Km

Medias que no llegarán hasta Marzo, Abril y Mayo (en principio Ciudad Rodrigo y Logroño)

Una semana de descanso o respiro

Preparación específica para Babilafuente

No puedo hablar de marcas porque no tengo ninguna de referencia. ¿Bajar de 1:15?  Veremos. Piano

Vamos con la primera semana:

Lunes: salí a rodar un rato a última hora porque necesitaba desconectar. No me llevé el GPS ni el cronómetro. simplemente corrí. Más o menos media hora y buenas sensaciones.

Martes: rodaje en el parque de la Fontana (que pena que las vueltas no sean un poco más grandes porque no salía de allí) [12,4 Km; 49′:27”; 3:59 m/km). Mentalmente se me hizo un poco largo.

Miércoles: 10×1.000 en las Dunas. Las primeras series mejor que las últimas. Las recuperaciones las hice entre 75s y 90s y noté que al cuerpo le costaba recuperar (normal, otra cosa hubiera sido extraña). Los tiempos entre 3:30 y 3:41.

Jueves: pasé el entrenamiento a la tarde porque por la mañana tenía que ir a la facultad. 15 Km a 4m/km clavaos en la Fontana.

Viernes. El principio me costó y terminé con fuerzas. Fui a Salas Bajas sin reloj y di 10 vueltas (un poco más de 13K). Después un ratito de gimnasio y finalmente al césped a soltar descalzo. empecé de día y terminé de noche: da gusto ver atardecer.

Sábado: fui a comer al pueblo y volvía entrenar por la tarde. Parque de la fontana, cuerpo pesado porque la digestión no estaba hecha. Costó empezar pero el final fue muy divertido porque había una madre con sus dos hijas y un primo de estas y cada vez que pasaba intentaban cogerme. Esto me dió fuerzas, suelto de piernas y bajé la me día a 3:58 cunado iba un pelín por encima de 4.

Domingo: después de ver una de mis películas favoritas: John Q me calcé las zapatillas y un poco triste me fui a la fontana. Hacía aire y no calenté pensando en empezar despacio. Me dí media vuelta de margen y puse un puntito más. Entonces me di cuenta de algo que ya había notado algunas veces: corría con la pierna derecha y la izquierda iba de comparsa. Así que intente cambiarlo. Me concentré en que la rodilla subiera y que cuando aterrizara hiciera fuerza en forma de impulso. Esto supuso que el ritmo bajara un poco, pero que orgánicamente fuera mucho mejor. aún así sentía que cuando la dejaba libre o me desconcentraba la derecha quería coger el mando. Tengo que trabajarlo porque si consigo que la izquierda no abdique cuando aprieto el acelerador podré ir más rápido durante mucho más tiempo. Me ha asustado de lo que ha supuesto orgánicamente la diferencia y ya no os cuento con la ligereza de piernas con la que he terminado. Nada de pesadez y eso que era asfalto. Lo dicho, a currar porque la necesito porque creo que la diferencia pueden ser muchos segundos. Y sobretodo segundos que me costaría muchísimo más ganar de otra forma.

Vale, sé lo que pensaís, cuidado con ella porque si está acostumbrada a trabajar de una forma y ahora le pides otra igual se enfada. Como voy a entrar en una época de acumular Km y de ir poco rápido voy a hacer esa transición con calma. Por otro lado, a ritmos lentos creo que se acopla perfectamente.

Domingo:

Deja un comentario

Análisis de Supervivencia y Visualización del Entrenamiento

El Análisis de Supervivencia es una técnica estadística no paramétrica (sin supuestos de distribución) que actualmente no es fácil de encontrar fuera del ámbito de la evaluación de tratamientos, especialmente fuera de estudios farmacéuticos; ya no os cuento en el estudio del corredor popular. A menudo, los entrenadores de atletismo manejan una gran cantidad de datos sobre los entrenamientos de sus corredores y tienen dificultad para verlos de manera global; conocen qué deben hacer cuando aprecian cierto fenómeno pero a menudo las lupas que utilizan son demasiado gruesas para apreciarlo. Así hay información, en realidad útil, que se han molestado en recoger pero que no exprimen.

Una vez situados, voy a exponer algo más de qué va esto de los análisis de supervivencia. Los estudios hablan de que los orígenes de este tipo de técnicas los encontramos en las tablas de natalidad y mortalidad elaboradas por el astrónomo Halley, sin embargo, tal como lo entendemos hoy tiene sus orígenes en el estudio de la vida útil de los diferentes materiales de estructuras y máquinas. Estos análisis toman como variable principal de estudio el tiempo que trascurre hasta que se produce un suceso (Ej: el material se estropea, la persona toma una decisión,…., un corredor llega a meta). En la evaluación de un tratamiento de prevención de recaídas, por ejemplo, podríamos decir que la variable que vamos a estudiar con esta técnica es el tiempo que trascurre hasta que la persona recae. Así, estamos ante una técnica especialmente apropiada cuando hacemos estudios de seguimiento (en los que la persona es controlada durante un periodo de tiempo). Poniéndonos en este contexto, las personas que participan en nuestra muestra pueden dejar de ser seguidas bien porque han experimentado la recaída, bien porque ha terminado el tiempo de seguimiento y la persona no ha recaído o bien por otras razones. Los dos últimos casos producen tiempos incompletos censurados por la derecha que son analizados de manera idéntica, pero que en realidad son casos muy distintos. A nadie se le escapa que no es lo mismo haber terminado un tiempo de seguimiento sin recaer que haber abandonado el estudio.

No vamos a profundizar más en este tema porque en el estudio que voy a presentar no hay censuras de ningún tipo (aunque podría haberlas).  Así que será algo que dejemos para posteriores post ya que sino aburriré tanto al estadístico que me lea como al más profano en estos menesteres.

Os presento el caso. Se trata de analizar la evolución de un atleta, tomando como variable su tiempo por km en series de 1.000 y 2.000 metros. Se van a comparar tiempos del año 2008, del año 2009 y del año 2010. También se va a comparar su actuación ante diferentes condiciones climáticas: soleado y nublado; y ante diferentes estados de activación: entrenamiento al principio del día, entrenamiento en la mitad del día y entrenamiento al final del día.

En primer lugar os presento la Tabla de Supervivencia. Tenemos que tener en cuenta que en este caso, vamos a tomar como un indicador positivo o de evolución del atleta el hecho de que su tiempo de supervivencia (tiempo por Km) sea más corto. Por otro lado, podemos tomar la probabilidad de que supervivencia a un evento como un indicador de la dificultad o el grado de esfuerzo que le supone al atleta hacer una serie en ese tiempo. Así, una probabilidad de 0,9 indicará que en el resto de series de ese año aún no habría llegado a superar el Km, por lo que estamos hablado de una serie muy difícil.

NOTA: El tiempo de las series aparece en segundos. Para convertir fácilmente 3’=180s

Año

Distancia

 Tiempo

Proporción acumulada =indicador de dificultad de la serie

Estimación

Error típico

2008

1

1K

221,000

,950

,049

2

1K

222,000

.

.

3

1K

222,000

,850

,080

4

1K

223,000

,800

,089

5

1K

224,000

,750

,097

6

1K

225,000

.

.

7

1K

225,000

,650

,107

8

1K

226,000

.

.

9

1K

226,000

,550

,111

10

1K

227,000

,500

,112

11

2K

230,000

,450

,111

12

2K

230,500

.

.

13

2K

230,500

,350

,107

14

2K

231,000

,300

,102

15

2K

231,500

,250

,097

16

2K

232,000

,200

,089

17

2K

232,500

,150

,080

18

2K

233,000

,100

,067

19

2K

234,000

,050

,049

20

2K

234,500

,000

,000

2009

1

1K

212,000

,950

,049

2

1K

213,000

,900

,067

3

1K

214,000

.

.

4

1K

214,000

.

.

5

1K

214,000

,750

,097

6

1K

215,000

.

.

7

1K

215,000

,650

,107

8

1K

216,000

,600

,110

9

1K

218,000

,550

,111

10

1K

219,000

.

.

11

2K

219,000

,450

,111

12

2K

220,000

.

.

13

2K

220,000

,350

,107

14

2K

220,500

.

.

15

2K

220,500

,250

,097

16

K2

221,000

.

.

17

2K

221,000

.

.

18

2K

221,000

,100

,067

19

2K

221,500

,050

,049

20

K2

222,000

,000

,000

2010

1

1K

198,000

,950

,049

2

1K

200,000

,900

,067

3

1K

201,000

.

.

4

1K

201,000

,800

,089

5

1K

202,000

.

.

6

1K

202,000

,700

,102

7

1K

203,000

,650

,107

8

1K

204,000

.

.

9

1K

204,000

,550

,111

10

1K

205,000

,500

,112

11

2K

208,000

,450

,111

12

2K

208,500

,400

,110

13

2K

209,000

,350

,107

14

2K

209,500

,300

,102

15

2K

210,000

,250

,097

16

2K

210,500

,200

,089

17

2K

211,000

,150

,080

18

2K

212,000

,100

,067

19

2K

212,500

,050

,049

20

2K

214,000

,000

,000

En la tabla se ve que la evolución del atleta ha sido muy buena en todas las temporadas. Así, una serie en 222s en la temporada del 2008 tenía una dificultad para el atleta de 0,85 y en la temporada 2009 de .000. Lo que significa que un ritmo de serie que le costaba mucho obtener en el 2008 para él sin embargo es pan comido en el 2009. A continuación os dejo el gráfico de supervivencia que corrobora la evolución que ya hemos visto en la tabla.

Suprv

Para interpretar el gráfico, lo primero que quiero señalar es que las partes horizontales de los escalones significan tiempo en los que no se produce el evento (tiempo en el que nuestro atleta no ha terminado ninguna serie) y la parte vertical de los escalones esta relacionada con el número de eventos que suceden en ese tiempo (cuanto mayor sea el escalón mayor será el número de eventos que han sucedido para ese tiempo). En él podemos ver como el atleta ha progresado en su rendimiento en los tres años en los que se ha hecho el estudio. además, se aprecia como el escalonamiento en la curva, por debajo de 0,5 es parecido en el 2008 y en el 2010 y un poco diferente en el 2009. Además, vemos que la evolución entre temporadas ha sido buena, ya que el solapamiento entre las curvas existe, pero no es excesivo.

Por otro lado

A continuación aparece el gráfico con las funciones de impacto de las diferentes curvas que no es más que la función de riesgos acumulada. A su vez la función de riesgos no es más que aquella que representa a la probabilidad de que el suceso pase en un instante de tiempo concreto, dentro del intervalo que se contempla en el estudio.

Suprv2

Otra de las ventajas que presentan las curvas de supervivencia, como ya hemos visto, es que podemos compararlas. La comparación gráfica siempre es muy intuitiva, pero existen otras pruebas estadísticas que nos permiten hacerlo. Entre ellas la más popular es la del log-rank: no es más que una prueba chi-cuadrado en la que se compara el número de eventos que suceden en realidad y el número de eventos que habría si entre los grupos no hubiera diferencias, en este caso, los años (2008, 2009, y 2010). En nuestro caso para una chi-cuadrado con 2 g.l. obtenemos una valor de 104 (p<.000) Así, podemos afirmar con un riego asumible que hay diferencias en el rendimiento.

Finalmente, os dejo las curva que aluden a las diferencias entre tiempos climatológicos:

-S: Soleado

-N: Nublado

Vemos que para este atleta, y para esta variable no hay diferencias.

Suprv4

Deja un comentario

Gravity

Ayer me permití el lujo de de ir al cine a ver esta película, que a la vez me sorprendió gratamente y decepcionó por partes iguales. Me sorprendió porque realmente consigue crear la tensión que pretende, sobretodo en la primera parte de la película, y te hace sentir como si estuvieras tú mismo dando vueltas en el espacio sin rumbo fijo. En este sentido, es una película para ver en el cine sin distracciones que tienten a la atención a desviarse de ella; porque cuando se hace lenta, se hace muy muy lenta y el hilo argumental de la película es pobre: igual que sufres por las desventuras de los protagonistas en el espacio la historia que traen de la tierra no te la crees.

Quizá porque los cambios de estado que la película pretende en el espectador son muy antagónicos y después de provocar una alerta tan grande no es tan fácil llevarlo a la calma para permitir que asuma los sentimientos de la historia terrícola que tienen los protagonistas detrás. Al final me dejó un mal sabor de boca, ya que los cambios de ritmo me dejaron de surtir efecto y a partir de que vuelve a aparecer George Clooney en sueños la película va irremediablemente cuesta abajo.

Pero bueno, al final.. Debe ser impresionante estar ahí fuera